Fuente: www.ioncomunicacion.com.es
Fotos: RinzeWind, Hermenpaca
Mucho cuidado con el exceso de maletas
Lo primero que debemos tener en cuenta es no exceder el equipaje o peso dentro del auto. Según los estudios realizados, por cada 100 kilos de carga en el automóvil, el consumo del vehículo aumenta un 5%.
A pesar del calor, no abuse del aire acondicionado
La temperatura en el interior del vehículo debe oscilar entre los 22 y los 23 grados. El no utilizar correctamente el aire acondicionado dispara el consumo hasta un 20%.
Por otro lado, tampoco es conveniente circular con las ventanas abajo si circulamos a más de 100 kilómetros por hora. Además de ser incómodo por el ruido, el vehículo nos puede gastar un 5% más ya que también perjudicamos la aerodinámica.
Cuando arranquemos el auto, no hace falta que presionemos el acelerador. No es bueno ni para el motor ni para nuestro bolsillo.

En caso de atasco prolongado, conviene apagar el motor
Si vemos que nos vamos a detener de forma prolongada durante más de un minuto, lo aconsejable es parar el motor del vehículo. Conseguiremos un doble beneficio: por un lado, no consumiremos combustible de forma absurda y además evitaremos aumentar la contaminación de nuestra atmósfera.
Emplear correctamente la caja de cambios
Lo correcto es circular siempre en la marcha más larga posible. Por norma general y en terrenos llanos, con un vehículo de gasolina podremos circular entre 2,000 y 2,500 revoluciones sin ningún problema mientras que en caso de un diésel, el margen ser reduce hasta las 1,500 o 2,000 vueltas. Eso sí, debe intentar no darle mucha carga al motor, es decir, en caso de tener que realizar un adelantamiento o subir una cuesta, es mejor bajar una marcha antes de intentar sacar el pie por el otro lado.
La primera velocidad sólo sirve para poner en movimiento el auto. Si pensamos en unos datos orientativos, es aconsejable cambiar a segunda a los seis metros aproximadamente y a tercera cuando hayamos alcanzado los 30 kilómetros por hora. La cuarta podremos usarla desde los 40 km/h así que no es nada descabellado circular en esta marcha e incluso en quinta por ciudad para ahorrar combustible.

Mantener la velocidad lo más uniforme posible durante el viaje
Mantener una velocidad uniforme disminuye el consumo y además nos permite conseguir los tiempos más bajos en un viaje. Por un lado, frenar para volver a retomar la velocidad de crucero nos obliga a consumir más combustible. Esto deriva muchas veces de una distancia de seguridad inadecuada. Con más metros de margen respecto al auto que nos precede, podremos levantar el pie del acelerador en vez de frenar, haciendo que el vehículo pierda menos velocidad antes de poder volver a acelerar con suavidad.
Además, cuando no estamos acelerando y llevamos una velocidad engranada, el consumo del vehículo es nulo ya que el propio giro de las ruedas ayuda a mantener en marcha el motor. Sin embargo, si vamos en punto muerto, el consumo será de aproximadamente 0,3 litros de gasolina a la hora.
Vigilar la presión de los neumáticos
Por último, dejo el detalle más importante: revisar la presión de nuestras llantas, tanto por nuestra seguridad como por nuestro bolsillo ya que una presión incorrecta aumenta el consumo y el desgaste de las llantas.